1001 maneras de sobrevivir un protagonista

1001 maneras de sobrevivir un protagonista

¿Te imaginas viendo la 3ª película de James Bond, James Bond contra Goldfinger, o el 6° episodio de la serie Daredevil, y que ambos protagonistas mueran en algún momento avanzada la historia?

Tomadura de pelo, ¿verdad? Si por lo menos el guión estuviera escrito por George R. R. Martin lo veríamos venir…😉

Por lo general, el espectador quiere avanzar en la historia de la mano del carismático protagonista (si no no lo sería ¿verdad?), y que por muchos problemas en los que se meta al final logre salir indemne y victorioso.

También es cierto que a muchos no nos gusta que el prota salga airoso a cualquier precio.

Maneras de sobrevivir el protagonista que NO molan

De alguna manera nuestro héroe debe ganarse con sangre, sudor y lágrimas el seguir vivo. En caso contrario pensaremos ¡Venga, hombreeee! Así cualquiera…

Así ocurrió en los siguientes casos: (SPOILER: Si no habéis visto la película en cuestión podría revelar algo de la trama)

• Trilogía El Hobbit (2012 – 2014): Tres películas, de unas 2 horas y pico de duración cada una, para contar una historia que en el cuento original no llega a 300 páginas, dan para mucho fuego de artificio.

Los 13 enanos de la Compañía de Thorin, y Bilbo, y el ejército de un solo hombre que conforma Légolas, hacen de los enemigos de esta trilogía meros dummies y pimpampums que caen como el trigo ante la hoz (algo habitual en ciertas pelis, como ya traté en el post de La hora de los esbirros).

La huida en barriles de vino a través de los rápidos del Río del Bosque, una muestra de ello. Un parque temático no hubiera ofrecido más diversión a los protagonistas.

 

• El Hombre de Acero (2013): Sí, es cierto, el épico Russell Crowe interpreta a Jor-El pero ¿era necesario que, interpretando a un científico, fuera capaz de darle una paliza al general Zod, el considerado mejor guerrero kriptonita?

 

• Indiana Jones y la Calavera de Cristal (2008): Indiana, por azares del destino acaba en un pequeño pueblo en el que está a punto de realizarse una prueba nuclear. Ante la urgencia de la situación decide meterse dentro de una nevera ¡y escapa indemne de la explosión!.

¿Una nevera convertida en una suerte de búnker antinuclear? Mi cariño por este personaje es muy grande pero esta película es un despropósito desde el principio, como es el caso.

 

• Oldboy (2003):  Ya es suficiente con la “suspensión de la incredulidad” que hay que hacer para creerse cómo el prota aprende a luchar… pero que en un pasillo plagado de matones, un solo tío se haga fuerte y consiga cargarse a otros 20 simplemente armado con un martillo… ¡y no era Mjolnir, el martillo de Thor, eh!

Hubiera bastado con que todos le atacaran a la vez…Cosa que ocurre, curiosamente 😳… le apalean, le dan patadas e incluso le clavan un cuchillo en la espalda… y a pesar de eso se levanta y les atiza más fuerte todavía… ¡Vamos hombreee! La denostada Prometheus es una peli de divulgación científica en comparación con esto.

 

• X-Men (2000): Magneto, el Señor del Magnetismo (y por ende de los metales), supervillano por antonomasia de la saga XMen tiene a su merced a Lobezno para desgarrar su carne gracias al poder que tiene sobre sus huesos al estar recubiertos de metal.

El malo malísimo decide no ejercer de ello y no cargarse al mutante de las garras de adamántium cuando lo tiene todo a su favor y lo lanza lejos, lejos… El típico recurso cuando no te quieres cargar a alguien, ¡vamos!.

 

• La Tapadera (1993): En principio, la historia prometía: “Un brillante abogado es fichado por un prestigioso bufete que oculta una terrorífica realidad…” Sin embargo, al final todo se reduce a dos “mandaos” de la empresa que intentarán darle boleto al prota.

¿Y quiénes son los prendas encargados de dicha tarea? Nada más y nada menos que Wilford Brimley (uno de los abuelos de la entrañable peli Cocoon) y Tobin Bell (antes de ser el Jigsaw de la peli Saw). Un tío con una pistola siempre es amenazante pero intuyo que Clarence Boddicker y su gente en Robocop, incluso sin estar armados, despertaban más pesadillas en el espectador.

Maneras de sobrevivir el protagonista que SÍ molan

De igual manera, hay películas en las que el protagonista sobrevive y tan sólo queda aplaudir y suspirar aliviado porque se lo ha ganado con todas las de ley. Y pensaremos ¡Chapeau!

Así ocurrió en los siguientes casos: (SPOILER: Estas películas merecen verse sin saber nada de la trama así que ¿a qué estás esperando?)

• El Caballero Oscuro: La leyenda renace (2012): Enfrentamiento de Batman contra Bane en las cloacas de Gotham, que deja al primero bastante mal parado, con la columna vertebral rota.

Sí, podemos decir que Bane podría haber rematado completamente al hombre murciélago y no lo hace cuando lo tiene todo en su mano, pero esto nos hubiera dejado huérfanos de una de las escenas más épicas de esta trilogía fílmica, el Pozo de Lázaro, la cárcel a la que es relegado un impedido y desvalido Bruce Wayne.

 

• Apocalypto (2006): La película es tan buena y el protagonista ha sido objeto de tales infortunios, que para cuando llega este momento (fortuito a más no poder, pero muy en la onda con esta cultura precolombina) tan sólo puedes aplaudir tan genial idea.

 

• Deep Blue Sea (1999): Una de las grandes incógnitas de esta peli es saber quién de este grupo de víctimas potenciales sobrevivirá. No es razón de este post revelar una de las grandes bazas de esta entretenidísima película pero sí resaltar el coraje y valentía de uno de sus protagonistas. Y es que cada vez que el tío se salva, poniendo en riesgo su vida por salvar la de otro, sólo puedes pensar lo mismo que el personaje de Michael Rappaport le dice al de Thomas Jane: “Grandes, muy grandes son tus huevos, tío”.

 

 • Abyss (1989): Pocas escenas se quedan grabadas en la memoria como ésta. Emocionante, inmersiva, interpretación sublime,… aunque éste no sea el final de la película, dada la gravedad de la situación y lo climática que resulta, lo podría haber sido y te marchas satisfecho de la sala de cine.

 

• La jungla de cristal (1989): La supervivencia de un policía fuera de servicio, dentro de un rascacielos atacado por un grupo de terroristas nunca fue tan entretenida y dio lugar a una de las cumbres del género de acción.

La camiseta de John McClane va pasando del blanco impoluto al color “mejor no saberlo” a medida que va superando pruebas de supervivencia. Que su título original Die Hard signifique “7 vidas como los gatos” resulta toda una declaración de intenciones. Y es que escenas como esos pies desnudos en una sala plagada de cristales rotos hacen la vida del héroe poco grata a ojos del espectador.

Hasta aquí mi análisis de la supervivencia de ciertos protagonistas en el cine.

Como muchos de los artículos que planteo en mi blog todo es opinable, y más en cuestión de gustos. Sin embargo, creo que mis razonamientos justifican algo la deriva de mis opiniones.

No será éste un post que permanezca inalterable en el tiempo, porque seguro que en algún momento recordaré o se filmarán películas que deban ocupar el bloque de Sí Molan o No Molan.

Hasta entonces sólo agradecerte que hayas leído estas líneas ¡y hasta la próxima Tira de Dibujos!

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