La hora de los esbirros

La hora de los esbirrosLos esbirros, también llamados secuaces, o incluso minions (usando su acepción inglesa) son aquellos individuos que están subordinados a un líder y obedecen sus órdenes.

Si nos centramos en los esbirros de muchas películas y cómics de aventuras, por lo general, su personalidad se reduce a ser carne de cañón para el protagonista, que gracias a ellos demuestra su enorme habilidad en el combate y la diferencia abismal que existe entre él y esos pobres diablos.

Existen muchos ejemplos de secuaces cantamañanas que sólo existen para ser apalizados para la mayor gloria del héroe. Me centraré en tres ejemplos en los que de forma flagrante son un mero punching ball viviente y doliente 🙂

 Xena, la Princesa Guerrera: Lo que se puede ver en el vídeo, una vez cliqueas en el link, es una más de las múltiples proezas que Xena realiza en su serie de TV contra un número considerable de enemigos. El que en este caso sea contra un ejército simplemente lo hace más bochornoso para los antagonistas de la heroína.

 Ultravioleta: En la escena en cuestión, la protagonista elimina a sus adversarios esquivando las propias balas que ellos le disparan a ella. Esta escena es un alarde más, rizando el rizo, de la capacidad de lucha de la heroína que durante toda la película aporrea a los malos sin solución de continuidad.

– Películas de Bud Spencer y Terence Hill:  En ellas, los dos amigos son un torbellino de violencia algo naif en las que los guantazos a puñetazo vivo son marca de la casa. Los secuaces que se enfrentan a ellos son peleles y en muchas escenas son objeto de escarnio jocoso de la pareja protagonista ante su inutilidad.

Buenos enemigos hacen más grande al héroe

Es evidente que las historias protagonizadas por este tipo de héroes no buscan el realismo ni el drama, tan sólo un entretenimiento algo superficial con el que disfrutar de las hazañas de tus personajes favoritos.

Sin embargo, cuando el carisma y la resistencia de los secuaces es mayor, las situaciones que vivirá el héroe no serán tan idílicas y se pondrá en peligro su superioridad manifiesta.

Esta humanización permitirá que el público sienta más empatía por él, y que viva con cierta desazón el resultado de los combates.

Al fin y al cabo, todos los seres humanos pasamos por momentos buenos y malos. No siempre ganamos. Y muchas veces una derrota y levantarnos y seguir luchando nos hace ser más héroes que conseguir el éxito directamente.

Recuperando la dignidad del esbirro

Pero no seamos incrédulos, también en las películas y series de TV que pretenden ser más realistas, los esbirros muerden el polvo cuando se enfrentan al héroe de turno. Aunque la forma de hacerlo en éstas es distinto, aun recibiendo estopa y de la buena:

– Tienen más resistencia y no se quedan K.O. al primer guantazo.

– Dañan al héroe.

– El héroe acusa los golpes y el cansancio de repartir leña.

Tenemos dos ejemplos palmarios de esto:

Daredevil: En la serie de Netflix Daredevil realiza proezas ¡es un superhéroe! pero no se descuida su parte más humana y sufre de lo lindo con cada victoria. Esta circunstancia me dió precisamente una idea para una tira cómica.

Casino Royale: En esta estupenda película un James Bond rudo y malencarado se enfrenta a secuaces con identidad propia como el del vídeo. El deterioro físico del agente 007 demuestra lo duro que es ser un héroe a lo largo de la peli.

Y ya para acabar, y con respecto a la tira cómica que encabeza este post, indicar que la escena a la que hago referencia en la primera viñeta es ésta, que aunque muy destacada para mí y para las redes sociales puede que no lo sea para ti, lector.

¿O tal vez, sí? Házmelo saber en este caso 🙂

¡Hasta pronto!

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