Literatura británica, literatura universal

Literatura británica, literatura universal
No quiero hacer un panegírico en este post sobre las bondades de la literatura británica, pero lo cierto es, que de las mentes creativas de los ciudadanos de la pérfida Albión han surgido historias de popularidad mundial.

No hay país en el mundo que acumule tanta cantidad de joyas de la literatura universal.

En cuestión de Premios Nobel de Literatura tampoco se quedan cortos. 11 británicos ostentan el honor de haberse hecho con este galardón.

Y lo más meritorio de todo es que las historias y personajes del imaginario británico no gustan sólo a eruditos y ratones de biblioteca.

Es una literatura viva que ha interesado, interesa e interesará a gentes de distintas generaciones, cultura y condición.

Obras británicas y universales

Iré desgranando algunas de las obras archifamosas que hemos de agradecer a nuestros amigos isleños:

1.Romeo y Julieta (1597) de William Shakespeare (inglés)

Posiblemente la más famosa historia de amor entre dos jóvenes pertenecientes a familias enfrentadas.

2. Robinson Crusoe (1719) de Daniel Defoe (inglés)

El más célebre náufrago de ficción.

3. Los viajes de Gulliver (1725) de Jonathan Swift (irlandés)

Gulliver en sus viajes, conoce a liliputienses, a houyhnhnms, a struldbrugs,…

4. Frankenstein (1818) de Mary Shelley (inglesa)

El genio científico que, jugando a ser Dios, creó una criatura incomprendida y sin nombre.

5. Ivanhoe (1820) de Walter Scott (escocés)

Las aventuras del joven y valeroso caballero medieval durante el reinado de Juan Sin Tierra.

6. Oliver Twist (1837) de Charles Dickens (inglés)

El huérfano que sufre toda suerte de desgracias en una deshumanizada Londres (y que ha sido un secundario de excepción en una de mis tiras😉)

7. Un cuento de Navidad (1843) de Charles Dickens (inglés)

Mr. Scrooge, el avaro por antonomasia, recibirá tres visitas el día de Noche Buena, y su vida cambiará para siempre.

8. Jane Eyre (1847) de Charlotte Brontë (inglesa)

La historia de amor de una institutriz y un rico hacendado de pasado turbulento.

9. Alicia en el País de las Maravillas (1865) de Lewis Carroll (inglés)

La niña que persigue a un conejo blanco, cae por un agujero y vive mil y una extrañas aventuras.

10. La isla del Tesoro (1883) de Robert Louis Stevenson (escocés)

Un tesoro escondido, un carismático pirata con una sola pierna, el joven narrador de la historia y ¡rumbo a la aventura!

11. El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde  (1886) de Robert Louis Stevenson (escocés)

El Dr. Jekyll crea una poción que saca el lado más oscuro de una persona.

12. Estudio en escarlata (1887) de Arthur Conan Doyle (escocés)

La novela que daba a conocer al detective más observador y perspicaz, Sherlock Holmes, icono del relato policíaco.

13. El retrato de Dorian Grey (1890) de Oscar Wilde (irlandés).

Toda la bajeza moral y corrupción del retratado se refleja en una pintura y no en su físico.

14. El libro de la selva (1894) de Rudyard Kipling (británico).

El bebé Mowgli es criado por una manada de lobos y siendo niño se hace amigo del oso Baloo y la pantera Bagheera.

15. Drácula (1897) de Bram Stoker (irlandés)

Con esta novela el mito del vampirismo sentaba unas bases y convertía al personaje del Conde en leyenda.

16. Peter Pan (1904) de J. M. Barrie (escocés)

El niño que nunca quiso crecer y se marchó a vivir al país de Nunca Jamás.

17. La Pimpinela Escarlata (1905) de la baronesa Orczy (británica)

El héroe inglés, con doble identidad, que se dedica a salvar a los aristócratas franceses durante el Reinado del Terror tras la Revolución Francesa.

18. El misterioso caso de Styles (1905) de Agatha Christie (británica)

En esta novela se presenta otro famoso detective, aunque en este caso belga, llamado Hércules Poirot.

19. El señor de los anillos (1954) de J.R.R. Tolkien (británico).

La gran epopeya de Frodo y su amigo Sam por destruir el Anillo Único.

20. Harry Potter y la piedra filosofal (1997) de J.K. Rolling (inglesa).

El primero de los libros del célebre joven mago cuyo destino queda marcado por su enfrentamiento con Voldemort.

Posiblemente no estén todas las que son, pero sí son todas las que están.

Creo que queda claro el poder de la ficción británica, ya que la mayoría de los lectores de estas líneas conocen, casi en su totalidad, todos los relatos a los que hago mención, ¿verdad?.

Si bien muchos de estos relatos puedan ser catalogados de literatura juvenil, no debe servir para menospreciar su validez como obras de envergadura. Pues como mínimo sirven para plantar la semilla de un futuro lector asiduo.

Y una observación. Diferencio británico del resto de nacionalidades del Reino Unido porque a esos autores, aunque no nacidos en las Islas Británicas, se les reconoce la nacionalidad británica. Tal es el caso, por ejemplo, de Rudyard Kipling nacido en la India o J.R.R. Tolkien en Sudáfrica.

El secreto de los británicos para ser grandes contadores de historias

1. Geografía

Tal derroche de creatividad literaria canalizada en un archipiélago compuesto por dos islas (Gran Bretaña e Irlanda).

Se podría entender, entonces, que al estar separados geográficamente del resto de Europa, se han nutrido de sus propias tradiciones e historias vernáculas. Las cuáles sólo interesan a los que las han mamado.

Nada que ver.

Precisamente por el hecho de ser islas, tal vez, sus habitantes han sido:

· Un pueblo abierto a la entrada de inmigrantes, con sus propias leyendas y tradiciones, que fusionaron con las de los británicos.

· Y un pueblo con sal en las venas, viajero, aventurero, con ganas de vivir experiencias fuera del propio país y en el futuro relatar lo vivido en el propio.

2. Clima

No hay duda de que el clima en el archipiélago británico no tiene nada que ver con el español.

Si en Madrid podemos contar con los dedos de ambas manos los días realmente lluviosos a lo largo de un año (Y aún así no será difícil oír al compadre más cercano la expresión ¡Qué asco de lluvia!).

En UK uno de cada tres días llueve. Circunstancia reforzada por el hecho de que entre los meses de Noviembre y Febrero se hace de noche antes de las 17:00 horas. 

Ante esta coyuntura no es descabellado pensar que si tienes inquietudes artísticas, quedarte en casita, calentito, dando rienda suelta a tu creatividad, no parece tan mala idea.

Las voces críticas al mérito literario británico

1. Político-Histórico

Muchas veces es difícil no dejarse llevar por el sentimiento político-histórico que un país nos pueda transmitir para así no valorar méritos totalmente objetivos que poco o nada tienen que ver:

· La Armada Invencible: España, en su máximo apogeo histórico, fue derrotada por los ingleses y por circunstancias coyunturales, en una batalla que podría haber cambiado el curso de la Historia.

· Piratas: Ataques de los piratas ingleses a los barcos españoles que cargaban el oro de América destino a España.

· Gibraltar: La eterna polémica entre España e Inglaterra por la soberanía de este territorio.

· Brexit: Los ingleses decidieron salir de la Unión Europea en un referéndum celebrado el 23 de Junio de 2016.

2. Reduccionista

Muchos piensan que esa ebullición literaria se produce, prácticamente, durante la era victoriana (1837-1900).

Si bien es cierto que muchas de ellas se escriben en ese período, también hay una razón para ello: La Revolución Industrial que, precisamente, se inicia en la segunda mitad del XVIII en el Reino Unido.

Es esta revolución la que permitió que el libro tuviera un fuerte desarrollo:

· Los métodos artesanales de publicación evolucionaron a otros más mecanizados, rápidos y efectivos (mecanización de la imprenta).

· Se generalizó la educación y el pueblo comenzó a demandar libros. Afición de la que antes sólo unos privilegiados habían podido disfrutar.

3. La fuerte influencia del medio audiovisual

Para muchos es el cine y la televisión el gran valedor y principal difusor de todos estos relatos.

Seguro que hay algo de verdad en esta afirmación, sin embargo, ¿cuantos de nosotros hemos leído por mero placer alguno de los libros enumerados anteriormente y cuántos, obligados por el profesor de Lengua de turno, lo hemos hecho con Don Quijote, El Lazarillo de Tormes o La Celestina?

Y además, ¿qué tendrán estos relatos para ser trasladados al cine y mantener su poder de fascinación en comparación con otras historias clásicas de otros países?

Estoy seguro de que el cine no entiende de nacionalidades y si una historia puede dar buenos dividendos la adaptación está asegurada, salvo que pueda resultar un fracaso en taquilla.

Por lo que sea, los relatos ideados por los británicos trascienden las fronteras del papel, tocan nuestra fibra y nos hacen soñar.

Y lo más meritorio es que generación tras generación de personas sentimos lo mismo hacia ellas.

El tiempo es el que finalmente dicta sentencia y el que determina qué historias son producto de su época y qué historias se convierten en clásicos eternos.

¿Qué te ha parecido este post? ¿Estás de acuerdo con los argumentos que he esgrimido? ¿O tal vez, no sólo estás de acuerdo, sino que eres un firme defensor de la literatura de este país?

Si te apetece házmelo saber en los comentarios de este blog.

¡Un saludo y hasta la próxima tira de dibujos!

2 Comentarios

  1. Gelbros J3

    Muy bueno el post, Miguel, me ha gustado y creo que aciertas en las reflexiones.

    1. Miguel Carmona (Publicaciones Autor)

      ¡Gracias por pasarte por aquí y comentar, Gelbros J3!
      Me dan un buen subidón de moral tus palabras😊

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *