Movilizando el momento

Grupo de gente en la playa fotografiando una puesta de sol con móviles
El verano se acaba y la imagen crepuscular de esta semana es buena metáfora de ello, sin embargo, el propósito de esta Entrada es bien distinto.

Los móviles han entrado en nuestra vida con mucha fuerza y, desde luego, han venido para quedarse.

Podrán cambiar de tamaño, de forma y de funcionalidades secundarias pero no es una moda pasajera como los Tamagotchis (una forma como otra cualquiera de perder el tiempo).

A pesar de su probada utilidad, creo que los móviles, o mejor dicho, el uso que las personas hacemos de los móviles, tienen un punto criticable (en este Blog ya hemos visto alguno en esta tira o en esta otra).

Según mi parecer hay momentos que no deben ser registrados por un móvil, porque al hacerlo pervertimos la impresión espontánea y pura de esa experiencia.

De alguna forma si en lugar de disfrutar del momento que estamos viviendo nos ponemos a mandar mensajitos y a entablar conversaciones sobre esa experiencia, estamos perdiendo la vivencia sensorial del presente de nuestro cuerpo.

Parecería que estamos más interesados en que nuestros contactos sepan que estamos viviendo esa experiencia que en disfrutar realmente de ella.

He elegido la imagen de una puesta de sol en la playa para abrir esta Entrada porque me parece que es de los acontecimientos que mejor simbolizan un momento relajado, tranquilo y espiritualmente sosegado en el que, en el mejor de los casos, una persona es más proclive a la meditación y a liberarse de lo material.

Incluir un Móvil en la ecuación Puesta de sol + Playa + Soledad + Paz + Relax más que sumar, resta ¿no?

No podía acabar esta Entrada sin hacer mención a ese grupo de amigos, familiares, compañeros de trabajo, pareja,…reunidos en la terraza de un bar que no se hablan entre ellos y sin embargo mantienen conversaciones animadas por Whatsapp a cientos de kilómetros de distancia a través del móvil.

Situación habitual e incluso, explicable, pero que a mí me sigue resultando paradójico.

Es lo que yo he llamado Movilizando el momento.

¿Qué opinas de este tema?

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