Si me necesitas…Chita

Tira de humor donde Tarzán, Jane y Chita se cambian los papeles.Tras el intento de referencia cinéfila a “Si me necesitas, silba” aquella famosa frase que nunca pronunció Lauren Bacall en la película “Tener o no tener” de Howard Hawks, ya sólo queda ir al grano con el tema de esta Entrada.

Si pensamos en un animal fiel, dispuesto a ayudar en todo momento a su amo, sería fácil que se nos ocurriera la mona Chita.

Aunque dicho primate no sale en casi ninguna de las novelas escritas por Edgar Rice Burroughs. Salvo un pequeño mono llamado N´Kima que acompaña a Tarzán en alguna de sus últimas aventuras.

Sabiendo esto podemos suponer que la mona Chita fue una licencia que se tomó Hollywood como recurso cómico para atraer a un público más familiar. Así restaban seriedad y hacían más próximo a un personaje con connotaciones agresivas y salvajes como Tarzán.

No es éste un recurso que yo valore demasiado cuando se aplica a individuos carismáticos que tienen una carga dramática interesante. A mi juicio los infantiliza y les reduce credibilidad.

Personajes mascota a tutiplén

Las películas de Walt Disney son un ejemplo modélico a la hora de sacar provecho a estos secundarios cómicos que tantas risas despiertan en el personal infantil:

La Sirenita con el cangrejo Sebastián.

Aladino y su monito Abu.

Mulan y el dragón rojo Mushu.

Éstos son sólo algunos de los muchos personajes-mascota que pueblan las películas de Disney.

Si la mona Chita puede tener cierta justificación argumental, no la tiene en absoluto Krypto, el perro de… seguro que con ese nombre no te cuesta adivinar quién es el amo 🙂

Así vemos que la máquina de hacer dinero que son algunos personajes no entiende de palabras como dignidad o pundonor.

Sin embargo, sí hay algunos a los que como a Tarzán, no les desentona demasiado un animal como fiel compañero (o varios):

Ala Roja, el halcón compañero del superhéroe el Halcón.

Zabu, el tigre Dientes de Sable de Ka-Zar.

Silver, el caballo del Llanero Solitario.

A pesar de ello, si el personaje transmite cierta solemnidad, lo mejor para mi gusto, es no desvirtuar esa pose con una mascota que debilite algo su carisma.

¿Os imagináis a Batman con un murciélago amaestrado? Nunca me gustó actuando en equipo con Robin, pero… con un animal…¡pues lo hay! Los años 50 nos dejaron uno de los Batman más camp e imágenes como ésta.

Y ya para terminar, amigo lector:

1. Informarte de que tienes otra tira cómica de Tarzán en este mismo blog.

2. Y que me gustaría saber qué piensas de las mascotas que acompañan a los personajes principales de una historia: ¿cuál es tu preferido? ¿hay alguno al que odies especialmente? ¿tal vez a éste? 🙂

Tu comentario será bien recibido en este blog.

4 Comentarios

  1. Mariola

    Jajaja acabo de ver esta tira y me ha hecho mucha gracia la cara de los personajes cuando se rompe la liana, sobre todo la cara de la mona. Es genial.
    Por otro lado …
    Jeje por fin un comentario con el que no estoy de acuerdo.
    Yo creo que un personaje mascota no debería en absoluto quitar importancia o dignidad a un héroe carismático, muy al contrario.
    Tener vínculos especiales con animales o con otros seres que pueden convivir con nosotros en este planeta, es algo que nos conecta con el mundo en el que vivimos y con la auténtica esencia del ser humano, por lo que nos hace más humanos.

    El problema yo creo que está más bien en que estos personajes están escritos normalmente como personajes secundarios y meros adlateres. Quizá solo, como decías, para dar una nota cómica y ese caso está claro que sobran. Pero igual que sobran personajes secundarios humanos que solo se escribieron para dar una nota cómica a un protagonista.
    El auténtico compañero o compañera del protagonista debe ser importante por sí mismo /a y encima su presencia define más al protagonista. No está por casualidad y es parte del héroe (o heroína), por eso funciona tan bien en el Tarzan de las pelis de los cincuenta (aunque podría tener más peso y definición pero dados los tiempos que corrían algo es algo)
    Y por eso funciona de maravilla en la preciosa película The Artist el entrañable perrito, que lejos de ser un mero acompañante es un coprotagonista.

    La diferencia está en que para que esos personajes funcionen deben estar escritos seres de carga emocional e importancia para la historia cuya presencia define y aporta a quienes acompañan. Al fin y al cabo son nuestros amigos y nuestros amigos nos definen como personas y seres humanos 😉

    1. Miguel Carmona (Publicaciones Autor)

      ¡Vaya comentario, Mariola! Está claro que te tocado la fibra sensible con este tema :))

      Tienes razón, es posible que un personaje mascota no tenga el peso en la historia que debiera porque está escrito simplemente como descargo cómico o para atraer a una audiencia más infantil. Y como dices, lo mismo le pasa a muchos personajes secundarios humanos que perfectamente podrían obviarse porque están ahí haciendo bulto o les falta carisma.

      El ejemplo que pones del perrito de la peli “The Artist” está muy bien elegido. Perfectamente le da el contrapunto al amo. Es entrañable, conmovedor y llegado el momento, fundamental para el desarrollo de la historia. Sin embargo, también es cierto que por el tipo de argumento no me desentona en absoluto.

      Pero a determinados personajes no les pega tener una mascota. Tal vez una mascota muy rebuscada, sí, pero el típico animal, no. Por ejemplo, Batman, que se desenvuelve en un entorno pretendidamente realista, con mafiosos y otras organizaciones criminales, no le puedes poner un gato, un murciélago,… de hecho yo no le pondría ni a Robin. Debe estar solo, para acentuar su carga enigmática y sombría.

      A la Khaleesi de Juego de Tronos sí le puedes poner un dragón. Es un entorno fantástico y el dragón aparece en momentos puntuales. Además, el dragón tiene una personalidad bestial con ciertos destellos de emotividad aunque su parte más animal es la que le da cierta arbitrariedad a la hora de actuar y no siempre bajo el dominio de su “ama”. Esta “mascota” refuerza a Daenerys y resulta muy atractiva.

      Resumiendo, creo que un “personaje mascota” con un buen guión detrás puede añadir interés y reforzar al protagonista, aunque hay algunos personajes que, para mi gusto, son tan carismáticos de por sí que el acompañamiento les resta carácter.

      ¡Muchas gracias, Mariola, por tu estupenda reflexión!

  2. Mariola

    Jaja gracias a ti,
    Pero insisto, si un personaje es realmente carismatico no creo que una mascota le reste caracter, no la necesita para darle fuerza a la historia pero si está y está bien escrita, siempre le aportara algo importante que nos ayudara a comprender mejor al personaje principal y a empatizar mas con el.
    Un abrazo !

    1. Miguel Carmona (Publicaciones Autor)

      Hola, Mariola!

      Me gusta eso de que la mascota de un personaje nos permita ver alguna faceta del personaje que nos ayude a comprenderle mejor.
      Se me ocurre que eso podría ocurrir en los personajes principales de la película “Lady Halcón”. Desde luego, ahí no entiendo la película sin la mascota.
      En ese caso te debo dar completamente la razón 🙂

      ¡Un abrazo!

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